URIANGATO/MOROLEÓN.– Entre tonos naranjas, amarillos y guindas, el aroma de las flores y el recuerdo de quienes ya no están, una familia dedicada al cultivo y venta de flores ornamentales busca mantener vivas las tradiciones mexicanas con una experiencia que promete reunir a chicos y grandes en torno al Día de Muertos.
Carlos Zamacona, integrante de una familia con alrededor de 35 años de tradición floricultora, representa la tercera generación dedicada a la plantación, cosecha y comercialización de flores. Originaria de Copándaro, en San Agustín del Maíz, Michoacán, su familia ha encontrado en esta actividad una forma de preservar sus raíces y compartir su trabajo con la comunidad.
Actualmente, Carlos y su esposa, Patricia García, llevan cinco años dedicándose a la venta de esta tradicional flor en la zona de Moroleón. Su negocio se encuentra sobre la avenida Morelos, en Uriangato, pasando Saldopolis y frente a las tiendas 3B.
En esta temporada, el establecimiento ofrece distintas variedades de flores ornamentales que dan vida a los altares, hogares y tumbas de los seres queridos. Entre ellas destaca el tradicional cempasúchil, disponible en colores naranja, amarillo y blanco, además de la flor garra de león, en tono guinda, la flor de nube y los girasoles.
Desde el año pasado, la familia también comenzó a trabajar en el germinado de flores en la región sur de Guanajuato, realizando el proceso desde la siembra hasta la cosecha. Esto les permite ofrecer flores frescas, cultivadas con dedicación y cuidado.
Con la intención de acercar a la población a esta tradición, del 23 al 25 de octubre se realizará un recorrido nocturno en el campo de flores, a partir de aproximadamente las 6:30 de la tarde. El lugar será iluminado y decorado para crear un ambiente alusivo al Día de Muertos, con catrinas elaboradas por artesanos michoacanos y la presencia de personajes representativos de la película Coco, con el propósito de que las familias disfruten de una experiencia llena de color, cultura y convivencia.
Además del recorrido, las y los visitantes podrán encontrar comida tradicional, pan de muerto, bebidas, música en vivo, artesanías y dulces típicos, en un espacio pensado para disfrutar de las costumbres mexicanas y apoyar a los productores locales. El acceso tendrá una cuota de recuperación de $50 pesos para adultos y $25 pesos para niños.
En ediciones anteriores, el negocio ha recibido entre mil y mil 500 visitantes, una respuesta que refleja el interés de la población por conocer estos espacios y participar en actividades que fortalecen las tradiciones.
Patricia García destacó que uno de los principales objetivos de este tipo de eventos es rescatar y transmitir las costumbres mexicanas a las nuevas generaciones, especialmente a las niñas y los niños, para que conozcan el significado del Día de Muertos y la importancia del cempasúchil en esta celebración.
Asimismo, extendió la invitación a las instituciones educativas para que se acerquen al campo y conozcan de primera mano el proceso de cultivo de esta flor, desde su germinación hasta su cosecha, así como su valor cultural.
Para quienes buscan adornar sus altares y espacios durante esta temporada, la familia ofrece manojos de cempasúchil y otras variedades con un costo aproximado de $90 pesos, mientras que los girasoles se venden en $120 pesos por un paquete de 10 piezas.
Carlos Zamacona señaló que una de las características que distingue a su negocio es que las flores se cortan el mismo día de su venta, lo que permite ofrecer un producto fresco para quienes desean conservar viva esta tradición en sus hogares.

Para prolongar la vida de las flores, recomienda mantenerlas en un lugar fresco y con sombra, evitar mojarlas y colocar los tallos en un recipiente con entre cinco y diez centímetros de agua, procurando cambiarla periódicamente.
Aunque el cempasúchil cobra protagonismo durante el Día de Muertos, el trabajo de la familia continúa a lo largo del año con variedades como girasoles y flor de dragón, además de las temporadas especiales de fechas como el 14 de febrero y el 10 de mayo.
Finalmente, Carlos agradeció a las personas que año con año confían en su trabajo y eligen comprar sus flores, al señalar que detrás de cada ramo existe el esfuerzo de una familia que produce con cuidado y amor para compartirlo con la comunidad.
La invitación está abierta para que las familias de Moroleón, Uriangato y municipios vecinos visiten el campo, disfruten del recorrido nocturno y formen parte de una celebración que busca mantener vivas las tradiciones, impulsar el consumo local y recordar que, detrás de cada flor de cempasúchil, hay una historia, un trabajo familiar y una forma muy mexicana de honrar la memoria de quienes siguen presentes en nuestros corazones.


