NACIONAL.- Una nueva y grave polémica sacude al círculo más cercano del expresidente Andrés Manuel López Obrador. Jesús Ramírez Cuevas, exvocero presidencial y actual coordinador de asesores de la Presidencia, es señalado por su presunta participación en un fraude que habría generado un daño patrimonial de casi 27 mil millones de pesos, de acuerdo con revelaciones contenidas en el libro “Ni venganza ni perdón”, de Julio Scherer Ibarra y Jorge Fernández Menéndez.
Según la investigación, Ramírez Cuevas habría convencido al entonces presidente López Obrador de autorizar una segunda indemnización para los extrabajadores de la extinta Luz y Fuerza del Centro (LyFC), organismo desaparecido en 2009 durante el gobierno de Felipe Calderón. Sin embargo, lejos de destinar los recursos exclusivamente a la reparación laboral, el dinero habría sido utilizado con fines políticos, clientelares y propagandísticos.

LyFC fue disuelta la madrugada del 11 de octubre de 2009, cuando fuerzas federales y militares tomaron sus instalaciones, dejando sin empleo a cerca de 44 mil trabajadores. Años después, durante el sexenio de AMLO, el tema volvió a la agenda pública tras negociaciones encabezadas por Ramírez Cuevas, quien entonces fungía como vocero de la Presidencia.
El 25 de agosto de 2022 se publicó en el Diario Oficial de la Federación un decreto que garantizaba una supuesta “reparación laboral”, consistente en una mensualidad vitalicia para ex trabajadores con al menos 19 años, 6 meses y un día de antigüedad. No obstante, los autores del libro aseguran que la medida se implementó sin sustento jurídico ni análisis presupuestal, y que una parte significativa de los beneficiarios ya había recibido liquidaciones previamente.
La investigación también señala que, apenas cuatro días después, el 29 de agosto de 2022, se publicó una fe de erratas con la que se amplió de manera irregular el padrón de beneficiarios, incrementando aún más el impacto financiero del programa. De acuerdo con un estudio actuarial del Instituto para Devolver al Pueblo lo Robado, citado por los periodistas, el quebranto ascendería a casi 27 mil millones de pesos.
Más grave aún, se acusa que los recursos habrían sido utilizados para financiar propaganda gubernamental, influir en el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) y construir una presunta red clientelar, movilizando a extrabajadores en actos públicos, manifestaciones y campañas políticas, consolidando así una estructura de control desde el poder.
A estas acusaciones se suma la polémica relación que se ha señalado entre Ramírez Cuevas y el empresario Sergio Carmona, conocido como el “Rey del huachicol”, lo que avivó versiones sobre una posible salida del funcionario del actual gobierno.
Sin embargo, la presidenta Claudia Sheinbaum cerró filas en su defensa. Durante su conferencia matutina, negó cualquier posibilidad de renuncia y respaldó abiertamente a su colaborador: “Jesús está trabajando con nosotros, no tiene por qué presentar su renuncia”, afirmó, asegurando además que lo conoce desde hace años y que es “una persona de principios”.


