INTERNACIONAL.- Un manifiesto enviado minutos antes del ataque en la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca ha revelado nuevos detalles sobre las motivaciones del presunto autor del tiroteo, identificado como Cole Allen.
De acuerdo con información difundida por The New York Post, el documento de más de mil palabras, fue enviado por Allen a sus familiares apenas diez minutos antes de perpetrar el ataque, en el que establecía como principales “objetivos” a integrantes del gobierno del presidente Donald Trump.
En el texto, el sospechoso describe una planificación minuciosa, asegurando que buscaba “minimizar daños colaterales”, incluso especificando el tipo de munición que utilizaría para evitar afectar a terceros.
También incluyó lo que denominó “reglas de combate”, en las que señalaba que no pretendía atacar a civiles, personal del hotel o fuerzas de seguridad, salvo en caso necesario. Sin embargo, el propio documento advierte que podría actuar contra cualquier persona si esto era indispensable para alcanzar sus objetivos.
Durante el ataque, un agente del Servicio Secreto resultó herido, aunque su chaleco antibalas evitó consecuencias fatales.
El manifiesto también expone lo que el atacante consideró fallas graves en la seguridad del evento realizado en el hotel Washington Hilton, en Washington D.C..
Allen aseguró que logró ingresar con armas sin ser detectado, criticando la supuesta falta de controles en el hotel, el transporte y el acceso al evento, lo que, según su versión, evidenciaría vulnerabilidades en el operativo de seguridad.
En su escrito, el sospechoso justificó sus acciones con un discurso político y personal, señalando que no estaba dispuesto a permitir que las decisiones de sus representantes lo definieran.
Asimismo, respondió a posibles cuestionamientos sobre sus actos, incluyendo argumentos de carácter religioso para defender su postura.
Por su parte, el presidente Trump declaró en entrevista que el ataque pudo estar motivado por un “odio anticristiano”, basándose en los primeros reportes de la investigación.
El presunto agresor, de 31 años y originario de California, fue detenido tras los hechos y actualmente permanece bajo custodia en un hospital, donde es sometido a una evaluación psiquiátrica.
Se espera que comparezca ante un tribunal federal en Washington D.C. en las próximas horas, mientras continúan las investigaciones sobre el caso y las posibles implicaciones en materia de seguridad nacional.


