LOS ÁNGELES, CALIFORNIA.- Guillermo “Memo” Ochoa vivió una noche especial en el Memorial Coliseum de Los Ángeles, donde recibió un emotivo homenaje por su trayectoria con la Selección Mexicana antes del partido amistoso entre México y Chile.
El histórico guardameta fue reconocido después de cerrar una carrera internacional de más de dos décadas, en la que acumuló 154 partidos con el Tricolor y estuvo presente en seis Copas del Mundo.

Durante la ceremonia, Ochoa recibió una placa conmemorativa y una camiseta de la Selección Mexicana con el número 13, dorsal que se convirtió en uno de los símbolos de su carrera. El reconocimiento fue entregado en el centro del campo por Enrique Nieto.
Memo, al borde de las lágrimas.
Uno de los momentos más emotivos ocurrió cuando las pantallas del Memorial Coliseum comenzaron a proyectar imágenes de algunas de las actuaciones más recordadas de Ochoa con México, acompañadas por mensajes enviados por aficionados.
El exportero observó desde la cancha el recorrido por su trayectoria y se mostró visiblemente conmovido ante las muestras de cariño.

Desde las tribunas llegó otra de las imágenes de la noche: los aficionados desplegaron un enorme mosaico dedicado al guardameta acompañado por el mensaje “Thank You Memo”.
El homenaje culminó con el encendido del pebetero olímpico del Memorial Coliseum, un gesto que también recordó las participaciones olímpicas de Ochoa en Atenas 2004 y Tokio 2020, edición en la que formó parte del equipo mexicano que consiguió la medalla de bronce.
Seis Mundiales con México.
Ochoa cerró su trayectoria con la Selección Mexicana después de participar en su sexta Copa del Mundo en 2026. Durante ese torneo tuvo minutos frente a Chequia, en lo que representó su última aparición mundialista.

Su historia mundialista quedó marcada por actuaciones como la realizada frente a Brasil en 2014, el triunfo contra Alemania en Rusia 2018 y el penal detenido a Robert Lewandowski frente a Polonia en Qatar 2022.
Así, antes de que rodara el balón entre México y Chile, el Memorial Coliseum se convirtió en el escenario de una despedida para uno de los futbolistas más reconocibles de la historia reciente del Tricolor: aplausos, recuerdos, el número 13 y un mensaje desde las tribunas: “Thank You Memo”.


