MOSCÚ, RUSIA.– Ucrania lanzó durante la noche del sábado y madrugada de este domingo 20 de septiembre una ofensiva de gran escala con drones y misiles contra territorio ruso, incluida la región de Moscú, en coincidencia con el tercer y último día de las elecciones parlamentarias de Rusia. El alcalde de la capital, Serguéi Sobianin, calificó la operación como el mayor ataque con drones registrado hasta ahora contra Moscú.
El Ministerio de Defensa ruso aseguró que sus sistemas de defensa aérea derribaron 1,110 drones ucranianos durante la noche sobre distintas regiones del país, Crimea, territorio ucraniano anexado por Rusia en 2014, y el mar Negro. Por su parte, Sobianin señaló que 450 aparatos fueron interceptados cuando se dirigían hacia Moscú.
Pese al despliegue de las defensas rusas, algunos proyectiles alcanzaron territorio de la capital y sus alrededores. Entre los puntos afectados se encuentra la Refinería de Petróleo de Moscú, además de instalaciones logísticas y edificios residenciales.
Tres personas mueren en la región de Moscú.
El gobernador de la región de Moscú, Andréi Vorobiov, informó inicialmente de dos personas fallecidas y alrededor de 20 lesionadas. Posteriormente confirmó una tercera muerte: un hombre que permanecía hospitalizado después de que su pareja muriera durante el ataque contra el edificio donde residían. La hija adolescente de la pareja también resultó herida.

Los ataques provocaron daños en distintas localidades de la región. En uno de los edificios afectados fueron evacuadas alrededor de 400 personas, incluidas decenas de menores.
Sobianin aseguró que se trató de un ataque “sin precedentes” y sostuvo que su objetivo era interferir con las elecciones legislativas. Esta última afirmación corresponde a la interpretación de las autoridades rusas; Ucrania ha señalado como objetivo de sus ataques la infraestructura energética y logística vinculada al esfuerzo bélico ruso.
Zelenski confirma ataques contra infraestructura rusa.
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, confirmó que las fuerzas ucranianas utilizaron diferentes sistemas de ataque de largo alcance de fabricación nacional, incluidos Flamingo y Pelican, contra objetivos en territorio ruso.

Zelenski afirmó que fueron alcanzadas instalaciones relacionadas con la industria petrolera y la logística en la región de Moscú, argumentando que esos sectores generan recursos utilizados para sostener la guerra de Rusia contra Ucrania.
La ofensiva forma parte de una estrategia ucraniana que durante los últimos meses ha intensificado los ataques de largo alcance contra refinerías, depósitos y otras instalaciones energéticas dentro de Rusia.
Ataque coincide con elecciones parlamentarias.
La ofensiva se produjo mientras Rusia celebraba el último de tres días de votación para renovar la Duma Estatal, en las primeras elecciones parlamentarias rusas realizadas durante la guerra iniciada con la invasión a gran escala de Ucrania en febrero de 2022.
La votación se desarrolla en un contexto de fuertes restricciones a la oposición y a las voces críticas de la guerra. Rusia también organizó votaciones en territorios ucranianos que ocupa y reclama como propios, anexiones que Ucrania y gran parte de la comunidad internacional no reconocen.

Sobianin acusó a Ucrania de intentar alterar la jornada electoral y aseguró que la votación pudo continuar. No obstante, los ataques sí provocaron importantes afectaciones en el transporte aéreo de la capital rusa.
Cientos de vuelos afectados.
Las restricciones temporales impuestas en los aeropuertos de Moscú provocaron cientos de retrasos y cancelaciones de vuelos durante el domingo. Medios rusos reportaron más de 400 operaciones afectadas conforme avanzó la jornada.
Algunos aviones que se dirigían hacia la capital tuvieron que ser desviados hacia otros aeropuertos mientras permanecieron activas las restricciones de seguridad.
Rusia también mantiene ataques contra Ucrania.
La ofensiva ucraniana ocurre mientras continúan los ataques rusos contra territorio de Ucrania.
Autoridades ucranianas reportaron que un ataque ruso contra la región de Kyiv durante el fin de semana provocó la muerte de una madre y sus hijos, mientras que otro ataque alcanzó un monasterio en Jersón y dejó víctimas entre sus ocupantes.


